El lugar funcionó aproximadamente entre 1989 y 2000. Según la respuesta recibida por parte del Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia, actualmente existen escorrentías, drenajes y líquidos cuya procedencia no puede determinarse de manera concluyente como lixiviados del antiguo basural.
Al mismo tiempo, Recursos Hídricos detectó variaciones en determinados parámetros de calidad del agua y recomendó mantener el monitoreo del sector.
El informe también plantea la necesidad de profundizar la caracterización ambiental y actualizar el seguimiento de las aguas superficiales y subterráneas.
Ante este escenario, Espeche presentará un proyecto de resolución para conformar una Mesa de Trabajo entre el Municipio y la Provincia, con el objetivo de avanzar en estudios ambientales e hidrogeológicos, controles de aguas y líquidos y una evaluación de las condiciones del terreno.
La iniciativa propone además establecer un plazo de 30 días hábiles para conformar la mesa y definir un cronograma de acciones, con informes periódicos al Concejo Deliberante.
“No podemos afirmar hoy cuál es el origen de los líquidos, pero tampoco podemos dejar de estudiarlo”, sostuvo Espeche, quien planteó la necesidad de determinar qué está ocurriendo con el agua y el suelo del sector.





