La contratación, denominada “Ampliación y reparación integral de la red eléctrica y provisión de agua en Puerto de Ushuaia”, contempla una inversión de USD 2.001.281, más $1.004.444.050 en ítems básicos y otros $185.139.930 en trabajos eventuales.

🔌 La obra incluye intervenciones sobre transformadores, tableros, protecciones, alimentadores, tendidos subterráneos, cámaras, iluminación, tableros de muelle, fuerza motriz y puesta a tierra.

💧 En el sistema de agua se prevén trabajos sobre el bombeo, cañerías de distribución, medidores y otros componentes.

El principal cuestionamiento está en el procedimiento. El pliego establece que será la empresa adjudicataria la encargada de gestionar posteriormente los permisos, autorizaciones y aprobaciones necesarias ante los organismos provinciales y municipales.

Es decir, primero se diseñó y licitó la intervención y, posteriormente, la contratista deberá adecuarla a los requerimientos técnicos de quienes tienen a su cargo la prestación de agua y electricidad.

El riesgo es que, si las soluciones previstas no cumplen con las exigencias de la DPE o DPOSS, deban realizarse modificaciones antes de autorizar su conexión o recepción.

Además, el propio pliego reconoce la sensibilidad de la obra: en materia eléctrica exige mantener el suministro durante el mayor tiempo posible y limitar los cortes para preservar la operatividad portuaria.

📅 La apertura de ofertas está prevista para el 16 de septiembre, con un plazo de ejecución de 365 días.

La necesidad de reparar las instalaciones no está en discusión. El interrogante es otro: ¿por qué una obra millonaria sobre servicios esenciales del Puerto fue licitada sin acordar previamente sus condiciones técnicas?