​Clases en febrero y postergación de la graduación

​De aprobarse una de las alternativas en discusión, los estudiantes no finalizarían el ciclo lectivo en el mes de diciembre como es habitual. En su lugar, deberían asistir a clases durante un mes en el mes de febrero, instancia en la cual los docentes que se adhirieron a las medidas de fuerza llevarían a cabo las evaluaciones finales requeridas para la acreditación y posterior egreso.

​La aplicación definitiva de esta medida queda sujeta a la determinación formal que adopte la cartera educativa provincial.

​Malestar y reclamos de las familias

​La propuesta generó inmediata preocupación y rechazo entre las familias asistentes, quienes ya hicieron oír sus descargos formales ante la institución.

​Según manifestaron los padres, la extensión del calendario escolar afectaría directamente los planes de desarrollo personal y profesional de numerosos estudiantes. Entre las situaciones planteadas se destacan:

  • ​Estudiantes que deben mudarse a otras provincias para iniciar sus carreras universitarias o terciarias a comienzos de año.

  • ​Familias de personal militar sujetas a pases de destino y traslados obligatorios programados para el cierre del año.

​Los tutores remarcaron la urgencia de contar con certezas oficiales que prevengan un perjuicio mayor en las trayectorias académicas y familiares de los alumnos de la capital fueguina.