El secretario General del gremio, Horacio Correa, explicó que uno de los principales objetivos fue resguardar los derechos y beneficios adquiridos frente a los cambios impulsados a nivel nacional en materia de legislación laboral.

“Logramos incorporar un convenio nuevo para no quedar expuestos ante la nueva ley de modernización laboral”, sostuvo Correa, quien señaló que la preocupación sindical estaba vinculada a la posibilidad de que los trabajadores tuvieran que comenzar desde cero una negociación por beneficios que ya habían sido conquistados.

Si bien reconoció que el acuerdo “no tiene mejoras sustanciales”, destacó que contar con un nuevo convenio representa un marco de previsibilidad para los trabajadores de la industria del gas.

Correa también cuestionó que el crecimiento del sector energético y las ganancias que, según indicó, están obteniendo las empresas no se traduzcan en mejoras para los trabajadores. Entre los reclamos mencionó el reconocimiento del trabajo de riesgo, la falta de personal y la necesidad de cubrir las vacantes generadas por jubilaciones o bajas.

“Hoy tienen ganancias extraordinarias y no estamos pidiendo que nos regalen nada. Simplemente, que haya un reconocimiento al expertise que tiene el trabajador de la industria y al riesgo que corre”, afirmó.

Además, advirtió sobre el impacto que genera la reducción de personal en una actividad considerada esencial y operativa, y sostuvo que la incorporación de tecnología no explica por sí sola la disminución de trabajadores.

El dirigente sindical también señaló dificultades para obtener respuestas ante organismos laborales y reclamó una mayor consideración hacia quienes desarrollan tareas en el sector energético.