La iniciativa busca construir una infraestructura integral para licuar y exportar el gas natural proveniente de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales, posicionando al país como un jugador de peso en la escena energética global.

​Claves del proyecto y capacidad operativa

​El diseño contempla una cadena de valor integrada que abarca desde la extracción del gas en la provincia de Neuquén hasta la exportación en las costas del Atlántico. Entre sus principales componentes destacan:

​Producción e infraestructura: Desarrollo de gas rico en Neuquén, infraestructura dedicada de transporte, plantas de procesamiento y trenes de fraccionamiento de líquidos.

​Licuefacción en el mar: Instalación de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) frente a las costas de Río Negro, en el Golfo San Matías, que aportarán una capacidad conjunta de 12 MTPA (millones de toneladas por año).

​"La adhesión al RIGI es un paso fundamental para avanzar con un proyecto que abrirá una nueva etapa para la Argentina como exportador global de energía. Estamos hablando de una plataforma de crecimiento que generará empleo, desarrollo tecnológico, proveedores locales y una inserción internacional inédita para nuestro país".

— Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

​Inversión y financiamiento

​El plan financiero contempla etapas bien marcadas de desembolso y esquemas de obtención de capital internacional

​El impacto económico estimado de Argentina LNG será un pilar central para la balanza comercial del país:

​Ingreso de divisas: Se estiman exportaciones cercanas a los USD 10.000 millones anuales durante dos décadas.

​Empleo en la construcción (2026–2030): Se proyecta un promedio de 20.000 puestos directos, indirectos e inducidos al año, con picos de hasta 40.000 trabajadores para el tercer año del proyecto.

​Empleo en fase operativa: A lo largo de su vida útil, mantendrá alrededor de 8.000 puestos de trabajo anuales, impulsando fuertemente el desarrollo económico de las provincias de Neuquén y Río Negro.