Una masa de aire gélido se ha posado sobre la región patagónica argentina, obligando a las autoridades a emitir un fuerte alerta meteorológico por frío extremo. De acuerdo con el mapa y la información oficial difundida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y compartida por Defensa Civil de Tolhuin, tres provincias del sur del país se encuentran bajo vigilancia intensiva debido al inminente riesgo sanitario que representan las bajas temperaturas.
Santa Cruz, el epicentro del frío: Alerta Rojo
El foco más severo de este fenómeno climático castiga a la provincia de Santa Cruz. El mapa oficial tiñe de color rojo la franja occidental y central del territorio santacruceño, indicando un nivel de alerta rojo. Según el parte oficial, en esta región la probable afectación tendrá un efecto de "alto a extremo". Esto significa que las condiciones meteorológicas son excepcionales y pueden resultar muy peligrosas, afectando incluso a personas con buen estado de salud.
Alerta Amarillo en Chubut y Tierra del Fuego
Paralelamente, las provincias de Chubut y Tierra del Fuego se encuentran bajo alerta amarillo. Las áreas afectadas (señaladas en el mapa sobre la zona cordillerana y central de Chubut, y a lo largo de toda la provincia fueguina) enfrentarán un "efecto leve a moderado en la salud".
Si bien este nivel de alerta es menor, las autoridades meteorológicas y sanitarias advierten que el frío puede ser altamente peligroso, especialmente para los denominados grupos de riesgo: niños y niñas, personas mayores de 65 años y pacientes con enfermedades crónicas.
Riesgos sanitarios y el "enemigo invisible"
El informe detalla una serie de potenciales afectaciones en la salud derivadas de la exposición a este clima extremo. Se destacan principalmente:
Cuadros de hipotermia.
Aumento del riesgo de sufrir problemas cardíacos y respiratorios.
Debilitamiento general del sistema inmunológico.
Empeoramiento de condiciones de salud preexistentes.
Sin embargo, el clima extremo trae consigo otro riesgo doméstico igualmente letal. Las autoridades hicieron especial énfasis en los peligros asociados a la forma en que los ciudadanos enfrentan el frío puertas adentro. El uso intensivo de sistemas de calefacción incrementa notablemente el riesgo de incendios y de intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas inodoro que suele filtrarse por artefactos defectuosos o por la falta de ventilación en los hogares.
Bajo el lema #PrevenirEsTareaDeTodos, Defensa Civil hace un fuerte llamado a la población patagónica a extremar las medidas de cuidado personal, chequear el estado de las estufas y calefactores con gasistas matriculados, mantener siempre una entrada de aire en los ambientes cerrados y resguardar a los más vulnerables del frío extremo.




