La Argentina anunci贸 el 28 de septiembre que iniciar铆a el procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convenci贸n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), con el objetivo de impedir la explotaci贸n hidrocarbur铆fera del proyecto y evitar nuevos permisos sobre los recursos naturales de la plataforma continental que reclama.

Desde Londres, la ministra brit谩nica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, sostuvo que el Reino Unido respalda el desarrollo de los recursos naturales por parte de los habitantes de las islas y considera que las actividades hidrocarbur铆feras se realizan conforme a la legislaci贸n vigente y al derecho internacional.

La posici贸n argentina es diferente: el Gobierno nacional sostiene que la explotaci贸n de hidrocarburos constituye una modificaci贸n unilateral de la situaci贸n mientras permanece abierta la disputa de soberan铆a y anunci贸 que recurrir谩 a las instancias jur铆dicas correspondientes.

El proyecto Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, tiene prevista su primera producci贸n para 2028. El conflicto suma as铆 una nueva dimensi贸n jur铆dica a una disputa que involucra soberan铆a, recursos naturales y el futuro energ茅tico del Atl谩ntico Sur.

Para Tierra del Fuego, Ant谩rtida e Islas del Atl谩ntico Sur, el tema adquiere especial relevancia por su vinculaci贸n directa con los espacios mar铆timos y los recursos cuya soberan铆a reclama la Argentina.

El rechazo brit谩nico al arbitraje abre ahora una nueva etapa de la disputa, que podr铆a trasladarse a organismos internacionales especializados en derecho del mar.