La medida busca evitar una aprobación automática y garantizar un debate exhaustivo en las comisiones de Educación y Presupuesto.

​En declaraciones radiales, la parlamentaria remarcó la división de poderes frente a la herramienta constitucional utilizada por la gestión del gobernador Gustavo Melella, la cual otorga un plazo máximo de 30 días a la Cámara para pronunciarse.

​“No podemos dejar que el Ejecutivo se arrogue la facultad de legislar. La facultad de legislar es del Poder Legislativo. Queremos quitarle el trámite de urgencia y tratar este proyecto como debe tratarse, en el ámbito de las comisiones y con un debate profundo”, aseveró Gracianía.


​Para concretar el procedimiento, la legisladora explicó que la bancada impulsará la convocatoria a una sesión especial —la cual requiere la firma de al menos cinco parlamentarios— o bien lo planteará en la próxima sesión ordinaria, requiriéndose una mayoría simple para desestimar el plazo perentorio.

​Rechazo a la presión impositiva y revisión del gasto

​Uno de los puntos críticos del proyecto oficial reside en las modificaciones tributarias. Gracianía coincidió con los reclamos del sector privado ante el eventual incremento en la presión fiscal y criticó lo que definió como recurrir sistemáticamente a la "fórmula mágica" de declarar emergencias y subir impuestos.