La decisión fue comunicada el 13 de mayo de 2026 y, según la calificadora, refleja un deterioro de las métricas fiscales provinciales, producto de un crecimiento del gasto superior al de los ingresos.
Entre los factores señalados aparecen la evolución desfavorable de sectores como industria y turismo, con impacto sobre la recaudación; una caída real en los ingresos por regalías hidrocarburíferas provenientes del gas y petróleo; y el agravamiento del déficit previsional.
Moody’s indicó además que los resultados fiscales de 2025 mostraron un deterioro mayor al esperado y destacó la elevada participación del gasto en personal, situación que limita el margen de la Provincia para compensar una eventual caída de ingresos.
Otro punto señalado es que los gastos de capital se encuentran en niveles históricamente bajos.
Respecto de la deuda, el informe contempla el proceso de reestructuración realizado en 2023 y advierte que, aunque el nivel de endeudamiento se encuentra por debajo del promedio de jurisdicciones comparables, una proporción considerable está denominada en moneda extranjera.
La calificadora también señaló que el esquema de vencimientos genera presión sobre la liquidez provincial en el corto y mediano plazo.
Entre las fortalezas identificadas menciona una considerable base de ingresos propios, un perfil de vencimientos distribuido en el tiempo y un nivel de endeudamiento inferior al promedio de otras jurisdicciones.
La perspectiva se mantiene estable, ya que Moody’s no prevé cambios significativos en los fundamentos crediticios durante el corto y mediano plazo.
Entre los factores que podrían mejorar la calificación, la agencia menciona una reducción de la deuda en moneda extranjera. En sentido contrario, advierte que una menor proporción de recursos propios, un deterioro fiscal sostenido por encima de lo esperado o un aumento de la probabilidad de un evento crediticio podrían generar una nueva baja.





