Una publicación de Infobae puso bajo la lupa el concurso para elegir al Defensor de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Tierra del Fuego y cuestionó la transparencia del proceso.

Según la nota, durante el concurso no se publicaron los exámenes ni los CV de los postulantes, mientras que algunas reglas fueron incorporándose a medida que avanzaban las etapas.

Pero lo más llamativo apareció en la audiencia pública: Sabrina Marcucci, primera en el orden de mérito, reconoció mantener desde hace años un vínculo con la presidenta de la comisión ad hoc, Victoria Vuoto, y señaló que comparten un mismo “enfoque filosófico, ideológico y político”.

Como si faltara una pieza más, Vuoto reconoció que junto a Marcucci organizan cada dos años el Congreso Internacional de Infancias y Adolescencias.

Y acá aparece la pregunta incómoda: ¿concurso transparente o concurso con final anunciado?

Porque cuando los antecedentes no se muestran, los exámenes tampoco, las reglas aparecen sobre la marcha y la candidata que termina primera mantiene vínculos previos con quien conduce el proceso, resulta bastante difícil pedirle al ciudadano que simplemente confíe.

Ahora resta saber quién será elegido. La decisión se conocería en los próximos días.

Mientras tanto, queda una duda dando vueltas: ¿se está buscando al mejor candidato o simplemente se está formalizando una decisión que algunos ya daban por tomada?

Fuente: Infobae.