Una frase contundente resume el diagnóstico actual sobre el Atlántico Sur: “Lo único argentino, en toda la cadena, es el pez”. Con esa premisa, el ingeniero pesquero Ariel Luján Giamportone expuso los engranajes de un modelo extractivo que, según sus investigaciones, relega al país a ser un mero proveedor de materia prima de alto valor, mientras la tecnología, los empleos de procesamiento y el valor agregado se quedan en el extranjero.
Durante una entrevista concedida al programa “La Mañana de la Tecno” en Radio Universidad (93.5 MHz), el profesional analizó las paradojas del sistema pesquero argentino a partir de un hecho reciente: la botadura en Galicia, España, del Pesantar I. La embarcación, un buque factoría de última generación construido en los astilleros Nodosa tras una inversión de 40 millones de euros, reemplazará al histórico Echizen Maru en la captura de la cotizada merluza negra.
Para Giamportone, este hito refleja una falla estructural: la absoluta dependencia tecnológica de Argentina.
“Argentina tiene ingenieros premiados internacionalmente por el diseño de buques, pero seguimos comprando nuestros barcos de investigación y nuestros buques pesqueros en el exterior”, advirtió.
El patrón es persistente. No solo los buques comerciales de gran porte se fabrican fuera del país. La propia investigación científica depende del extranjero: el BIP Víctor Angelescu y su gemelo costero Mar Argentino —ambos pertenecientes al INIDEP y tripulados por la Prefectura Naval Argentina— fueron encargados y construidos en los astilleros Armón de Vigo, España.
A pesar de ser Ushuaia el puerto principal de desembarco de este "oro negro" marino, el impacto positivo en la economía local en tierra es prácticamente invisible.
El modelo vigente prioriza la operación de buques factoría, donde la captura se congela y procesa en alta mar para consolidarse directamente en contenedores de exportación. “Esa es una realidad y está demostrada: uno va a Ushuaia y ve una planta de procesamiento, pero no ve gente trabajando ahí”, lamentó el especialista, señalando que la provincia desaprovecha la oportunidad de generar un verdadero polo industrial pesquero





