La llegada de más de 6.000 toneladas de equipamiento para la nueva central termoeléctrica de Ushuaia marcó un hito en la infraestructura provincial. Sin embargo, detrás de la obra de 80 millones de dólares se perfila una reconfiguración estructural: la participación de la firma de capitales chinos Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A. en sociedad con Terra Ignis abarca no solo la construcción, sino la operación, mantenimiento y explotación comercial de la generación eléctrica.
El modelo de negocios y los antecedentes de acuerdos previos abren interrogantes sobre la magnitud real del proyecto y la posibilidad de que capitales asiáticos pasen a controlar un porcentaje clave de la matriz energética en Tierra del Fuego.
Aunque no existe documentación pública que vincule jurídicamente la usina de Ushuaia con una eventual "segunda etapa" de 100 MW en Río Grande, la continuidad de nombres en los directorios, el uso del domicilio fiscal en Las Violetas y la habilitación comercial de Austral sugieren un interés persistente por la generación en ambas ciudades. De concretarse un esquema similar en el norte, la Cooperativa Eléctrica de Río Grande también debería redefinir su rol, pudiendo pasar de generadora a mera compradora y distribuidora.
Distribución de ingresos: Falta precisar el porcentaje de rentabilidad correspondiente a la estatal Terra Ignis frente al socio privado.
Titularidad de los activos: Se desconoce la figura jurídica bajo la cual los equipos y la infraestructura retornarán (o no) al dominio provincial al finalizar el período de explotación





