​El paisaje nocturno ofreció una postal verdaderamente patagónica: la imponente fuente central de la pista completamente congelada y escarchada, rodeada por luces LED que iluminaban los bloques e incrustaciones de hielo flotante en su piocha, testificando las temperaturas bajo cero que azotaron a la ciudad.

​Sin embargo, el intenso frío pareció pasar a un segundo plano gracias a la música, las risas y el constante movimiento sobre el hielo. Acompañados por música ambiente y un ambiente festivo, chicos y adultos patinaron, compartieron momentos en familia y desafiaron el clima extremo en uno de los puntos de encuentro más tradicionales del invierno riograndense.

​Las autoridades y organismos de emergencias reiteraron las recomendaciones para transitar con precaución ante la presencia de hielo en la vía pública y la vigencia de alertas por bajas temperaturas, mientras que la comunidad demostró, una vez más, que el invierno se vive y se disfruta al máximo en la provincia de Tierra del Fuego.