El Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Río Grande y Tolhuin llevó adelante una jornada de protesta frente a una de las sucursales de la cadena La Anónima, luego de confirmarse el despido sin causa de cinco trabajadores: cuatro pertenecientes a las dependencias de Río Grande y uno a la de Tolhuin.
Daniel Rivarola, secretario General del gremio, participó activamente de la manifestación y ratificó que las desvinculaciones se formalizaron sin justificación previa, aunque desde la firma argumentaron una reestructuración interna ante la contracción de las ventas.
"Lamentablemente hemos sido notificados de cinco despidos. Los compañeros han sido despedidos sin causa. La empresa hace una reestructura general del local en virtud de la baja de las ventas", confirmó Rivarola.
Un escenario crítico para el empleo mercantil
Pese a las gestiones paralelas encabezadas por delegados con la gerencia zonal, el gremio descartó expectativas reales de rever la medida. Ante este panorama, el CEC centró sus acciones en garantizar el cobro integral de las indemnizaciones y evitar una escalada en los recortes.
El titular del CEC vinculó directamente el retroceso del comercio local con la pérdida de dinamismo en la industria fueguina. Al reducirse los empleos y debilitarse los salarios fabriles, la contracción del consumo golpea de manera inmediata a la red de supermercados y minoristas de la provincia.
Asimismo, el dirigente apuntó a las definiciones de la política económica nacional, cuestionando la apertura de importaciones y la falta de incentivos a la producción local.
Acompañamiento e incertidumbre
Rivarola enfatizó que las acciones sindicales buscan visibilizar una crisis que trasciende a una empresa en particular y se extiende a toda la actividad comercial de la zona centro y norte de la isla.





