La escalada del conflicto se profundizó tras un encuentro realizado dentro de una de las plantas entre el CEO del Grupo Mirgor y los operarios, de la cual los representantes sindicales no pudieron participar. Linares denunció que la empresa mantiene a 25 delegados gremiales sin posibilitarles el ingreso a los establecimientos, aun en el marco de la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo.

​Durante esa asamblea, según el referente sindical, la dirección de la compañía incurrió en amedrentamientos contra el personal de base:

​"Repudiamos y rechazamos este tipo de actitudes donde se intenta amedrentar a trabajadoras y trabajadores que están haciendo un reclamo absolutamente justo y legítimo. Se les transmitió que los delegados ya estaban despedidos y que nuevas medidas de fuerza derivarían en más desvinculaciones."

​Medida de fuerza y respaldo político a las empresas

​Frente a esta situación, la UOM convocó a un paro que alcanzará a la totalidad de las fábricas metalúrgicas de la ciudad, aclarando que la medida no viola la conciliación obligatoria vigente, ya que esta última rige exclusivamente para los involucrados de la firma Mirgor.

​Linares dirigió además duras críticas hacia el legislador libertario Miguel Rodríguez, a quien recriminó replicar el discurso de la patronal sin haber escuchado la versión de las familias obreras:

​Falta de diálogo: Criticó que figuras políticas "ni siquiera se dignaron a acercarse a hablar con los trabajadores" para constatar los hechos.

​Representación en debate: Cuestionó el rol de los representantes de La Libertad Avanza en la provincia tras darle la espalda a operarios que, incluso, los apoyaron con su voto.

​Origen del reclamo y vías de negociación

​Desde el gremio desmintieron la realización de 27 días de huelga ininterrumpidos y reconstruyeron la cronología de la disputa:

​Marzo-Junio: Se iniciaron las presentaciones por la actualización del premio anual.

​Medidas progresivas: Ante la falta de avances, se realizaron paros y asambleas de una hora por turno.

​Respuesta patronal: La empresa anunció cerca de 300 desvinculaciones y bloqueó el ingreso a 339 operarios.

​Condicionamientos: En las audiencias oficiales, Mirgor habría exigido validar el despido de los 25 delegados como condición para negociar los puntos salariales.

​Ante el próximo vencimiento de la conciliación obligatoria, la UOM ratificó que mantendrá la resistencia de los 1.200 trabajadores afectados. "El conflicto no se va a resolver con despidos; se resolverá atendiendo el reclamo legítimo", concluyó Linares.