​Un nuevo episodio de contaminación ambiental encienden las alarmas de los vecinos y organizaciones ecologistas de la ciudad de Ushuaia. Un registro audiovisual filmado por un residente de la zona expone el colapso y desborde de una cámara cloacal que vierte aguas servidas sin tratar directamente hacia el cauce del Río Pipo, a pocos metros del reconocido Hotel Tolkeyen y de la desembocadura en las aguas del Canal Beagle.

​La evidencia del video

​En las imágenes grabadas por la comunidad se observa cómo la tapa de hormigón de la red cloacal se encuentra sumergida bajo un flujo continuo de efluentes grises y contaminados. El líquido brota a borbotones a cielo abierto y corre a través de la vegetación y el suelo helado hacia el lecho principal del río.

​El recorrido del video muestra la trayectoria del agua servida desde la boca de registro colapsada hasta integrarse por completo al torrente acuático del Río Pipo, para luego avanzar hacia el estuario que desemboca libremente en el mar.

​Impacto ambiental y riesgo sanitario

​La desembocadura del Río Pipo es un ecosistema frágil de transición estuarial donde habitan y se alimentan diversas especies de la avifauna autóctona (como gaviotas, cauquenes y macáes). En las imágenes se observa la presencia de aves marinas a escasa distancia del vertido, expuestas directamente a patógenos, materia orgánica concentrada y detergentes.

​Especialistas advierten que los derrames cloacales crudos representan un peligro inminente para la salud pública debido a la presencia de bacterias como Escherichia coli, parásitos y virus de transmisión hídrica, agravado por la proximidad de zonas habitadas, paseos peatonales y complejos turísticos.

​Reclamo de la comunidad

​Los vecinos del sector exigen la inmediata intervención de las autoridades competentes —la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS) y la Secretaría de Ambiente— para:

​Desobstruir y reparar la cámara e infraestructura cloacal averiada.

​Efectuar muestreos bacteriológicos en el curso del Río Pipo y en la costa del Canal Beagle.

​Saneamiento del área afectada y control permanente para evitar nuevos episodios de vertidos sin tratamiento.