Un alarmante suceso en las inmediaciones de la calle Los Arrieros ha encendido las alertas de ambientalistas y vecinos de la zona: dos ejemplares jóvenes de cóndor fueron hallados sin vida sobre el pastizal, inmediatamente debajo de una torre de distribución eléctrica.

​Según el análisis de las evidencias en el lugar, los especímenes habrían sufrido una descarga de alto voltaje mientras intentaban posarse o sobrevolar la parte superior de la estructura de hormigón. Estas torres, equipadas con crucetas metálicas y conductores expuestos, representan un severo peligro para las aves de gran tamaño, cuya envergadura alar suele provocar arcos eléctricos mortales al tomar contacto con las fases con tensión.

​Trampa mortal en el tendido de tensión

​El incidente evidencia una problemática persistente en la convivencia entre el desarrollo de la infraestructura urbana/interurbana y la conservación de la fauna autóctona. Los postes de luz de alta estructura son atrayentes para las aves rapaces y carroñeras al ofrecer puntos elevados de avistamiento; sin embargo, al carecer de fundas o materiales aislantes en sus puntos críticos, se convierten en verdaderas trampas para especies protegidas.

​Reclamo por medidas inmediatas de mitigación

​Frente a esta situación, la comunidad y defensores de la fauna silvestre solicitan la intervención de las autoridades ambientales y la empresa proveedora de electricidad para llevar a cabo medidas urgentes en la red de la calle Los Arrieros:

​Instalación de aisladores y fundas de protección: Recubrir los cables desnudos en los tramos cercanos a las crucetas.

​Dispositivos de disuasión de posado: Colocar elementos que impidan a las aves asentarse sobre los puntos de mayor peligro eléctrico.

​Posaderos alternativos seguros: Adecuar la parte superior de los postes para que las aves puedan posarse por encima de las líneas energizadas sin riesgo.