la Cuenca Carbonífera fue el epicentro de un evento deportivo inolvidable. La categoría C-11 del Club Tigre disputó la final del Torneo Nacional de la CAFS (Confederación Argentina de Fútbol de Salón), un hito que quedará grabado en la memoria de los jugadores, sus familias y toda la comunidad deportiva de Santa Cruz.
Un Camino de Entrega y Pasión
La escuadra de C-11 de Tigre demostró a lo largo del certamen un nivel de juego y una determinación admirables. Su camino a la final fue sólido y consistente, fruto de un arduo trabajo y un gran espíritu de equipo. De los 7 partidos disputados en total, el conjunto sumó 5 victorias y un empate, llegando a la instancia definitiva con una racha impresionante y un solo traspié, que desafortunadamente fue en la final.
Digna Derrota y Orgullo Indomable
En el partido por el título, frente a un rival de gran jerarquía, los pequeños gigantes de Tigre lo dieron todo. Lucharon con hidalguía, corrieron hasta el último segundo y defendieron los colores del club con el corazón. A pesar de que el resultado final no fue el esperado, quedando con el meritorio subcampeonato nacional de la categoría CAFS C-11, el equipo dejó claro que su talento y su espíritu deportivo son de primera línea.
Distinciones Individuales y Reconocimiento al Juego Limpio
La delegación de Tigre no solo se destacó por su rendimiento en la cancha, sino también por su comportamiento ejemplar. Como broche de oro a una participación histórica, el club recibió el premio a la delegación más correcta del torneo, un reconocimiento que subraya la formación integral de los jugadores y el compromiso de los entrenadores y familiares con los valores del deporte.
Además, a nivel individual, el joven Bastian Pombo fue distinguido como el jugador destacado del torneo, un premio que resalta su habilidad, entrega y liderazgo dentro del campo de juego.
Una Ola de Apoyo y una Mención Especial a los Rivales
La final no solo se jugó en la Cuenca Carbonífera, sino también en los hogares de cientos de seguidores. El Club Tigre expresó su más sincero agradecimiento a todas las familias y amigos que acompañaron al equipo por internet, a los que viajaron para alentar en vivo y a los 14 clubes que participaron del torneo. El espíritu de camaradería se hizo sentir de manera extraordinaria, con clubes locales sumándose al aliento por Tigre y unánimes gritos de apoyo de toda la provincia de Santa Cruz, un fenómeno que demuestra lo que estos jóvenes deportistas fueron capaces de transmitir.





