Con una dura crítica a las prácticas del Poder Ejecutivo provincial de nombrar en cargos estratégicos a funcionarios radicados en la ciudad de Buenos Aires, la Legislatura de Tierra del Fuego comenzará a debatir este miércoles un proyecto de ley que busca regular y endurecer las condiciones para ejercer la representación de la provincia fuera de su territorio.

​La iniciativa, impulsada por el legislador Jorge Lechman y registrada bajo el Asunto 056/2026, será tratada a las 11:00 en el marco de la Comisión N.º 1. Su objetivo central es exigir un vínculo real y comprobable con la isla a quienes deban gestionar o intervenir en decisiones que afecten los intereses fueguinos ante organismos nacionales u otras jurisdicciones.

​Guerra a los "011" y aval legislativo

​El punto más tajante de la propuesta apunta directamente contra los denominados “011” —expresión popularizada por el prefijo telefónico porteño para referirse a dirigentes y asesores que viven en Buenos Aires y son designados por cercanía o conveniencia política sin haber transitado la cotidianeidad de la provincia.

​"No cualquiera puede representar a los fueguinos, y mucho menos alguien que no vive en Tierra del Fuego ni conoce nuestra idiosincrasia. Es una falta de respeto", disparó Lechman al fundamentar el proyecto.

​Además de limitar las decisiones unilaterales del Ejecutivo, la normativa introduce un mecanismo de control republicano: cada pliego de designación enviado por el Gobierno deberá ser remitido a la Cámara y contar con el acuerdo parlamentario previo antes de quedar formalizado.

​Requisitos clave que fija el proyecto

​El proyecto no toma en cuenta el lugar de nacimiento del postulante —no discrimina nativos de no nativos—, sino el arraigo efectivo en la provincia.

Requisito exigido

Acreditar un mínimo de 5 años continuos de residencia inmediata en Tierra del Fuego.

EdadTener al menos 25 años cumplidos.

Ciudadanía Ser argentino nativo, por opción o naturalizado (con 10 años de ciudadanía).

Estar inscripto activamente como elector de Tierra del Fuego.

Contar con la aprobación formal de la Legislatura previa a la toma de posesión.