La provincia de Tierra del Fuego dio un paso firme hacia la modernización sustentable de su infraestructura marítima durante el Encuentro Federal de Inversión Logística de Puertos, celebrado en la Ciudad de Buenos Aires por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). En dicho foro, la delegación fueguina presentó un ambicioso proyecto para equipar al Puerto de Ushuaia con infraestructura de suministro eléctrico de origen terrestre y combustibles verdes.

​La propuesta busca habilitar la tecnología conocida como cold ironing, que permite a los buques amarrados apagar sus motores auxiliares y conectarse directamente a la red eléctrica de la ciudad. Con esta medida, se persigue un doble objetivo: reducir drásticamente las emisiones contaminantes en la bahía de Ushuaia y posicionar a la terminal como un nodo logístico altamente competitivo y sostenible para las campañas científicas y turísticas con destino a la Antártida.

​Articulación público-privada frente a la visión de ANPYN

​La presentación estuvo encabezada por la ministra de Energía provincial, Gabriela Castillo, acompañada por el vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos, Miguel Ramírez, y la secretaria de Industria y Promoción Económica, Alejandra Mann. Durante su intervención, Castillo defendió la soberanía de la provincia sobre la administración portuaria y rechazó la intervención de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN).

​En su discurso, la funcionaria cuestionó el enfoque de la agencia nacional, señalando que mientras la ANPYN promueve la privatización total del sistema portuario argentino bajo la premisa de que solo los privados prosperan, la gestión del gobernador Gustavo Melella apuesta a un modelo mixto:

​"Desde Tierra del Fuego creemos que el desarrollo requiere una articulación entre el sector público y el privado, con una presencia activa del Estado que permita planificar el crecimiento y fortalecer la matriz de transporte", enfatizó Castillo.

​Ventajas operativas para el transporte antártico

​Por su parte, Miguel Ramírez explicó que la meta principal es lograr financiamiento internacional para ejecutar las obras requeridas. De concretarse, las navieras que operan en el continente blanco optimizarán sus costos operativos y reducirán el consumo de combustibles fósiles en sus travesías.